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Atletismo de competición para niños de hasta 13 años de edad

Academia americana de pediatría

Comité de Aspectos Pediátricos de la Forma Física, el Ocio y el Deporte

Atletismo de competición para niños de hasta 13 años de edad

Los deportes competitivos patrocinados por las escuelas u otras entidades de la comunidad se practican en la actualidad de manera tan universal entre niños y niñas de hasta 13 años de edad que existe una enorme necesidad de establecer normas directrices positivas y realistas que controlen la participación.

Los niños jóvenes no son adultos en miniatura; son niños y niñas en proceso de madurar hacia la edad adulta. Buscan oportunidades adecuadas de practicar el deporte, y se pueden beneficiar de ellas, aunque las ventajas no se alcanzan sin una prudente planificación. Hace falta una supervisión de alta calidad y una amplia gama de actividades de educación física, incluidos los deportes adaptados a las necesidades y capacidades de los niños en edad de crecimiento, para llegar a alcanzar todos sus beneficios.

Un programa de educación física sólido incluye una variedad de deportes competitivos y recreativos para garantizar que todos los niños del sistema escolar o de la comunicad disfruten de una parte justa de los fondos, las instalaciones, la instrucción y el liderazgo disponibles. Un programa variado de deportes ofrecerá una experiencia que tenga sentido para todos los niños, no solo para los físicamente mejor dotados, los bien desarrollados o los precoces.

Los deportes producen unos efectos importantes en la estamina y en el funcionamiento fisiológico, y otros poseen un valor que dura toda la vida como actividades recreativas. Esos aspectos positivos deberían ser enfatizados en los programas atléticos fomentando deportes que resulten adecuados para los niños en edad escolar. Esos deportes incluyen los bolos, el golf, el patinaje, la natación, el tenis y correr.

No hay ningún motivo físico fiable para separar a los niños preadolescentes por género en los deportes, en la educación física y las actividades recreativas. Sin embargo, las niñas no deberían participar en deportes que impliquen fuertes colisiones contra niños púberes o postpúberes por el riesgo de que se puedan producir lesiones serias debido a su menor masa muscular por unidad de peso corporal.

Las actividades deportivas que presentan una variedad de grados de riesgo de colisión son el béisbol, el baloncesto, el fútbol americano, el hockey sobre hielo, el fútbol, el softball y la lucha. Los peligros de esos tipos de competición, cuando se ofrecen salvaguardas adecuadas, resultan debatibles. Los riesgos suelen ir asociados a las condiciones en las que se practican y juegan y a la calidad de la supervisión de los participantes. El boxeo no debería ser incluido en los programas para niños de hasta 13 años porque su meta es herir; las ventajas educativas atribuidas al boxeo se pueden alcanzar con otras actividades deportivas.

Teniendo en mente todos los factores determinantes, las decisiones sobre los programas de atletismo para niños de hasta 13 años de edad deberían considerar los siguientes puntos.

  1. Una asistencia médica adecuada:
    1. una evaluación sanitaria periódica de los niños, que incluya un historial médico completo;
    2. tener una persona cualificada y competente disponible que pueda reconocer y cuidar las lesiones que se produzcan durante los juegos y las prácticas;
    3. el establecimiento de políticas, procedimientos y responsabilidades en relación con primeros auxilios y la desviación a un centro de participantes lesionados, tratamientos definitivos y seguimiento, y evaluación y certificación para volver tras una lesión o enfermedad;
    4. que se preste atención a la fatiga y el estrés físicos y emocionales, y en particular a la naturaleza o efecto acumuladores; y
    5. una terminología estándar sobre lesiones deportivas que facilite los informes y los análisis de lesiones y enfermedades.
  2. Grupos según peso, tamaño, estado físico, destrezas, madurez física y, cuando resulte adecuado, sexo.
  3. La conducta deportiva:
    1. una enseñanza y una supervisión competentes de los riesgos relativos de cada actividad deportiva;
    2. una modificación de las normas, de los equipos de juego y de las instalaciones según el nivel de madurez de los participantes;
    3. agentes cualificados.
  4. Una preparación física adecuada.
  5. Equipo de protección adecuado y que encaje correctamente.
  6. Instalaciones adecuadas para los deportes que en ellas se vayan a practicar y que estén bien mantenidas.
  7. Una delineación adecuada de las esferas de autoridad y responsabilidad de la administración escolar, las familias, los patrocinadores, el médico, el entrenador y el atleta.
  8. Se debe prestar atención a las directrices que resultan cruciales en educación y ocio, incluyendo el establecimiento de los siguientes requisitos en el ámbito de un programa atlético interescolar:
    1. una oferta de instrucción diaria de educación física para cada niño y niña bajo la supervisión de profesores de educación física titulados;
    2. una oferta para que todos los niños y niñas de los cursos superiores de educación primaria participen en un programa de atletismo supervisado, organizado y escolar;
    3. la garantía de que el programa de atletismo no va a limitar el tiempo o presupuesto del programa escolar normal (es decir, que no se utilizará tiempo, instalaciones, personal o fondos escolares, de tal forma que se pueda poner en peligro la experiencia educativa total de quienes participan o de otros niños y niñas).
      Un programa ejemplar de atletismo interescolar o comunitario debería hacer lo siguiente:

      Si una escuela o una comunidad no puede garantizar una supervisión médica y educativa adecuadas, no debería encargarse de un programa de deportes competitivos, en particular deportes de contacto, en edades preadolescentes.

      1. limitar la participación a niños y niñas de hasta 13 años de edad;
      2. solicitar el permiso de los padres de cada niño o niña;
      3. ofrecer un liderazgo cualificado para la planificación y realización de programas deportivos de competición para los niños y niñas;
      4. incluir un calendario de competiciones (frecuencia y horario) adecuado para los niños y niñas más jóvenes;
      5. limitar las actividades al vecindario o comunidad, sin partidos de competición, concursos entre escuelas o concursos de estrellas; y
      6. evitar corolarios indeseables al atletismo competitivo organizado, como un exceso de publicidad, equipos publicitarios, promoción comercial, celebración de las victorias, elaboradas ceremonias de reconocimiento, admisión previo pago, un comportamiento inadecuado del público, competiciones con un alto nivel de presión del público y la explotación de niños y niñas en ningún sentido.

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